Mucha gente considera que el jumping y el puenting son lo mismo, pero no es así.

En ambos casos se trata de lanzarse al vacío mientras te sostienen por varias cuerdas. Hasta este punto ambos deportes coinciden, de hecho ambas disciplinas tienen elementos comunes. Sin embargo, mientras que en el Puenting se caracteriza por el movimiento pendular del salto, en el Bungee Jumping se producen oscilaciones perpendiculares al suelo, producidos por el retroceso de la goma elástica, es decir algo parecido a lo que sería un rebote. Además en el puenting, el arnés va en la cintura donde va enganchada la cuerda por un extremo y por el otro el puente. Mientras que en el Bungee Jumping no tienes arnés, se ata la cuerda en el pie.
El Bungee Jumping proviene un rito iniciático de los indígenas de las Antípodas, que para demostrar su virilidad se lanzaban desde una especie torre que podía llegar a los 25 metros, con una liana sujeta a las piernas.
Por el contrario, el Puenting tiene como origen histórico las caídas sufridas por los escaladores, que quedaban sostenidos por la cuerda pendulenado. Es de aquí donde surge el deseo de realizar una caída controlada para poder experimentar esta fuerte sensación con total seguridad.
